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Lo condenan por amenazar a su hija para que abandonara un departamento

Federico Sabalette
Federico Sabalette
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El Dr. Emiliano Lazzari como Juez integrante del Tribunal Oral en lo Criminal nº 1 Departamental, condenó recientemente a un vecino de Mar del Tuyú sometido a proceso penal por el delito de “coacción”, hecho del que resultada víctima su hija.

Según la resolución a la que accedió “Diario Compromiso”, el procesado llegó a juicio imputado de dos hechos, a saber:

Hecho I: en horas del mediodía del 2 de septiembre de 2021, un sujeto adulto en circunstancias de encontrarse en una vivienda de Santa Teresita amenazó a su hija para que esta abandonara el lugar, manifestándole que si no lo hacía lo “mínimo que le iba a pasar es que terminara con la cabeza rota».

La denunciante dijo que después de lo sucedido se había retirado junto a su hija, que había hecho la denuncia en la Comisaría de la Mujer y que nunca más había regresado a ese departamento. Respecto de los hechos, manifestó que su padre quería que se fuera del departamento inmediatamente, que ella le había dicho que no, que estaba muy sorprendida porque eso había surgido de la nada, y que había sido entonces cuando la amenazó con romperle la cabeza.

Una familiar directa de la víctima dijo que el departamento que el imputado reclamaba no era de él, que estaba desocupado y que lo cuidaba con acuerdo con la propietaria que lo había autorizado a disponer del mismo como quisiera. Que este se lo había ofrecido a su hija para que lo ocupara con una menor de 6 años, su nieta, pero que luego habían surgido problemas porque había otra persona y porque la hija se quería llevar cosas del departamento, aportando detalles del conflicto familiar que entre otras cosas había provocado intervención policial.

Otros hijos del imputado declararon exhibiendo en sus dichos la existencia un conflicto familiar entre la denunciante y el denunciado, como también el buen concepto que ellos tenían de su padre. También declaró una ex pareja de éste, quién señaló que era una buena persona y que la denunciante era muy conflictiva.

Hecho II: en horas de la tarde del 7 de octubre del mismo año 2021, en circunstancias que la víctima del hecho anterior cruzaba una calle en Mar del Tuyu, el mismo individuo manejando un vehículo había impactado contra ella y la menor provocándoles lesiones de carácter leves a ambas.

Respecto de los delitos endilgados el imputado en su declaración, señalo que se estaba ante mentiras, que eran calumnias, que desconocía los motivos que habían llevado a su hija a denunciarlo por hechos inexistentes, calificándola como mitómana

El Magistrado analizando el contexto del Hecho I, consideró que las amenazas para

que la denunciante abandonara el departamento habían existido, que no albergaba dudas que había sido el imputado quien las realizó ya que este tenía un motivo, recuperar la inmediata posesión del mismo.

Respecto de la amenaza dijo el Magistrado que tenía característica de coactiva, puesto que si la denunciante no se iba del lugar concretaría el mal futuro, señalando que su existencia había quedado corroborada con la intervención del Juzgado de Paz disponiendo que la denunciante acompañada por la policía pudiera retirar sus cosas de ese departamento.

Respecto del Hecho II, señaló que del relato de la propia denunciante surgía que había sido un «topetazo» con un auto, el cual le había causado lesiones, considerando el Juez que no se había obtenido testimonios de testigos ni tampoco imágenes de cámaras de seguridad u otro elemento para acompañar el plexo probatorio. Precisando, que sin perjuicio de que se había acreditado que el hecho de lesiones habría ocurrido, no existían elementos objetivos que permitieran certificar la autoría en el evento en cabeza del imputado. “La falta de certeza que existe sobre de la existencia del hecho, representa la imposibilidad de destruir la situación de inocencia, construida por la ley que ampara al imputado, razón por la cual ella conduce a la absolución” señala la resolución dictada.

Por ello el Juez Emiliano Lazzari resolvió condenar a S,D.R, por resultar autor penalmente responsable del delito de “Coacción” a la pena de “Dos años y seis meses de prisión en suspenso”, más la prohibición de contacto personal con las víctimas (fijando un perímetro de exclusión de 100 metros), de enviarle mensajes directos por cualquier medio, ya sea personal, telefónico o redes sociales, o de enviarle mensajes a través de terceras personas. Asimismo, dispuso su excarcelación bajo caución juratoria.

Por su parte, resolvió absolverlo del hecho calificado como “lesiones leves” ante la no existencia de elementos que pudieran acreditar su responsabilidad.

 

Nota: dada las características del caso y la existencia de un posible conflicto familiar, omitimos aquellos detalles que pudieran identificar a los involucrados en el mismo.

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